sábado, 31 de diciembre de 2011

Un regalo



Jose Murciano nos ha enviado, a lo largo de estos meses, fotos de flores que encuentra por la montaña, y ahora queremos compartir el espectáculo con vosotros. Esperamos que os guste. Y acordaros, después del invierno llega siempre la primavera. ¡Feliz año!













(Fotos gentileza de Jose Murciano)


viernes, 23 de diciembre de 2011

Feliz Navidad










Os deseamos a todos¡FELIZ NAVIDAD!
y si queréis recordar con nosotros lo que eran estas fiestas navideñas en Campo y lo que perdura actualmente, podéis releer algunos comentarios que hablan de ello:


AÑO NUEVO: las llulletas

Para el día de REYES MAGOS: Damas y Caballeros



Un abrazo para todos y gracias por visitar este blog

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Un hallazgo afortunado


Espectacular


Angel Huguet nos ha hecho llegar la noticia que os comentamos, con las fotos correspondientes. Mil gracias, Angel.

"Ramón Sanz, vecino de Campo, ha cogido esta semana una trufa de 480 gramos de peso, tamaño inusual en esta campaña que se caracteriza por las consecuencias derivadas de la sequía sufrida durante el verano. El ejemplar se lo ha comprado Cosme Castán, presidente de la Asociación Ball Axén, para condimentarla “en pequeñas dosis” en la elaboración de tapas trufadas durante las navidades próximas, en su establecimiento. Ramón no ha desvelado el lugar ni el paraje donde localizó el ejemplar, cerca de la localidad".

Recordemos que la trufa es un hongo subterráneo, que se encuentra oculto a unos 30 centímetros de profundidad, y su época de recolección tiene lugar entre los meses de noviembre y marzo. El precio de la trufa actualmente está en torno a los 700 euros el kilo.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Subida al Turbón

Diciembre 2011




Jose Murciano nos ha enviado estas estupendas fotos del Turbón, algunas tomadas por Fernando Albano (los paisajes) y por él mismo (reportaje de la subida). A través de las imágenes, podemos contemplar la ascensión que hicieron al macizo Jose y sus amigos, el pasado día 14 de este mes de diciembre. Es un Turbón bien distinto del que estamos acostumbrados a ver desde Campo. ¡Gracias Jose!





¡Y el Belén que se encuentra en la montaña!



miércoles, 14 de diciembre de 2011

Profesión: músico


Diversión y Cultura


En Campo ha habido muy buenos músicos y muchos de ellos se han dedicado profesionalmente a esta actividad. Y cuando decimos profesionalmente, queremos decir que la música era su principal fuente de ingresos, aunque la compaginaban con el ejercicio de otro oficio. De hecho, en ningún censo electoral o listado de vecinos hemos encontrado ni una sola persona cuya categoría profesional indicara la de músico.
Nos consta que ya en el siglo XIX hubo mucha afición a la música en nuestro pueblo. La familia Blanch, que llegó a Campo desde Tortellá (la Garrotxa), para vivir entre nosotros, tenía entre sus miembros buenos músicos y, además de estar siempre dipuestos a alegrar reuniones y fiestas, enseñaron sus conocimientos musicales a sus nuevos paisanos. Quizás el mejor músico de ellos fue José Blanch Galindo, que tocaba la mandolina, el laúd y el acordeón. De todos modos, hasta el año 1930 no se formó en Campo la primera orquesta.
En la década de los años 40 del siglo pasado, se instalaron en Campo dos maestros de música, los dos catalanes. Uno de ellos fue el señor Vila que, preferentemente, daba clases el piano. El otro profesor fue el señor Emilio, que se dedicó más bien a la preparación de músicos de orquesta. Los dos realizaron una gran labor y fueron muchos los jóvenes que tuvieron la oportunidad de aprender música con ellos.
Entre nuestros paisanos hay que destacar la figura del señor Manuel Mascaray, que demostró excepcionales aptitudes y fue un auténtico virtuoso en el dominio de varios instrumentos, desde el piano al violín, desde la trompeta al acordeón. D. Manuel también fue compositor. Formó y dirigió dos orquestinas, una de ellas llamada "OPMAC" (Campo al revés), y la otra orquesta tenía el nombre de «La Melodial Jaz», que se creó en 1947 y formaban parte de ella: Manuel Salinas Gasquet, Antonio Vidaller, Enrique Subías, Juan Mur Abad, José Longán, Manuel Mascaray, Joaquín de Pepeta Boyón. "La Melodial Jaz" era también el nombre de la pieza de baile que se interpretaba al final de cada sesión, compuesta por D. Manuel, y la letra empezaba así: "La Melodial Jaz no tiene rival...".
Posteriormente, se formó la Orquesta «Ribagorza», compuesta entre otros por Gil, Sebastián Longán y Antonio Mur.
Campo ha sido la cuna de muy buenos profesionales de la música, cuyas actuaciones fueron celebradas en muchos pueblos de la comarca y, a su vez, enseñaron su oficio y transmitieron su afición a los que quisieron iniciarse en la música.


(Fuente: Antonio Castel Ballarín. Fotografías gentileza de Antonio Castel Ballarín).Sabemos que sóis muchos los paísanos nuestros que visitáis este blog. Si alguno de vosotros tenéis más información sobre este tema, hacérnosla llegar, por favor, porque a muchas personas les interesará conocerla. ¡Gracias!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Toma de posesión









El obispo de Barbastro (en el siglo XVII) y sus “fieles vasallos"...

...

En pleno siglo XVII, en muchos pueblos de la montaña aragonesa se celebraba todavía un rito feudal: la toma de posesión. Tras muchos años de pleitos, el Obispo de Barbastro (Huesca) había conseguido hacerse con muchos de los pueblos que habían pertenecido al monasterio de San Victorián. Y el Obispo no solamente había pasado a ejercer su jurisdicción eclesiástica sobre ellos, sino que disfrutaba de los mismos derechos y prerrogativas que había poseído el Abad de San Victorián, por lo que los feligreses del Obispo pasaban también a ser sus vasallos.

Cada vez que se nombraba a un nuevo Obispo en Barbastro, éste mandaba a un Procurador para que en nombre suyo recibiera el juramento de fidelidad de sus fieles vasallos. El Procurador iba acompañado de un notario. Básicamente, la ceremonia distinguía dos partes: en primer lugar se procedía a la toma de posesión de la iglesia del pueblo que visitaba y después, el Procurador recibía el juramento de obediencia del Concejo General de dicho pueblo (simbolizando el poder religioso y civil).
Era el mes de enero del año 1678, después de haber anunciado la visita con anterioridad, la comitiva del Procurador, notario y demás acompañantes fue recorriendo los pueblos que debían prestar juramento y, en cada uno de ellos se fue repitiendo el mismo rito. Hace un tiempo, en este blog, referimos cómo se desarrolló el acto en Campo, y hoy queremos comentar cómo transcurrió la ceremonia de toma de posesión en los pueblos vecinos.
En Senz: Eode die in loco de Senz en dichas letras nombrado y confrontado el dicho Vicente Frontons, oficial real y mero executor arriba nombrado, presente de mi dicho Francisco Cocón notario público y testigos arriba y abajo nombrados, continuando la susodicha posesión y en fuerza de los mismas letras, dio el dicho Juan Thomás Pérez, procurador sobredicho, la verdadera real, actual y corporal posesión de la iglesia parroquial de dicho lugar de Senz. Y en señal de verdadera posesión, le cogió de la mano derecha y le entró en dicha iglesia y le paseó por ella y le llevó al altar mayor y en él adrezó y aliñó los manteles, y en un libro misal que en él había, en alta e inteligible voz dixo la oración siguiente: “Concedenos famulos tuos que sumus domine...” y abrió y cerró las puertas de dicha iglesia y hizo otras cosas denotantes de la verdadera real, actual y corporal posesión de dicha Iglesia, y ésto publicamente, pacífica y quieta y sin contradición de persona alguna.”
Durante la estancia del Procurador en Senz, se reunió también con el Concejo de Viú, pues, como explica el notario en su escrito: “Por ocasión de la mucha nieve que había en dicho lugar y camino y que por ella no se podía subir a dicho lugar (de Viú) y que el camino para ir a él estaba intransitable...".

La misma dificultad, propia del tiempo invernal, encontraron las autoridades enviadas por el Obispo para ir a Barbaruens, donde tampoco pudieron llegar: “Eodem die, en los términos del lugar de Barbaruens en dichas letras mencionado y confrontado y en la partida llamada “Piedra redonda” y camino público que se va a dicho lugar, que por causa de la mucha nieve y estar mucha parte della helada, no se puede subir a dicho lugar...”.

Y la escena se volvió a repetir en la visita programada a Relespe, cuyo acto de posesión tuvo que celebrarse en Las Colladas, pues, como se dice en el documento: “... y por estar como está el dicho lugar de Relespe muy alto y por lo dicho impedido el camino real para subir a él por ocasión y a causa de las muchas nieves que en él había, y en señal de verdadera posesión le cogió de la mano derecha y le paseó por la calle de dicho lugar y hizo otras cosas denotantes de verdadera, real, actual y corporal posesión de dichos lugares...”.

Pero, lo que nos llama más la atención es que la comitiva enviada por el Señor Obispo de Barbastro parece que no fue muy bien recibida en algunos lugares, o, mejor dicho, no fue recibida en absoluto, porque los vecinos optaron por desaparecer del pueblo mientras estuvieran presentes tan ilustres visitantes, salvo un par de jurados, que se quedaban en el pueblo para atenderlos. Eso es lo que ocurrió allí en Las Colladas donde, acabada la toma de posesión de la iglesia, el Procurador les pidió a los Jurados que congregaran el Concejo General, pero ellos le dijeron que aunque era verdad que “el Concejo General de dicho lugar se acostumbraba de tiempo inmemorial a esta parte a congregar y ajuntarse en el dicho lugar de Las Colladas, pero que por la presente no era posible convocar y congregarlo por estar como estaban solos los dos en dichos lugares respectivos, por haberse ido los vecinos dellos de dichos lugares y que, como tales Jurados y en sus nombres propios y en nombre y voz de dicho General Concejo, se ofrecían prontos y aparejados a prestar dichos homenajes de fidelidad a dicho su principal como señor temporal que es de dichos lugares..”.

Lo mismo pasó en Morillo de Liena, donde, después de tomar posesión de la iglesia, el Procurador quería recibir el Juramento de fidelidad del Concejo:

“Y hecho lo sobredicho in continenti y en dicho lugar de Morillo de la Liena, el dicho Juan Thomás Pérez en nombre de dicho su principal, como Señor sobredicho, en presencia de mi dicho notario y testigos arriba y abajo nombrados, pareció ante la presencia de Gerónimo Ferraz, Bayle, y de Juan de Tolo, Jurado del mismo lugar, a los quales en nombre y voz del, para fin y efecto de que prestara el dicho General Concejo de aquél los homenajes de fidelidad a dicho su Principal, les requirió congregarse y juntarse en el dicho General Concejo así, de no hacerlo protestó de lo que según fuero, derecho o en otra qualquiera manera podía y debía protestar. E los dichos Bayle y Jurado arriba nombrado dixeron y respondieron que estaban solos en dicho lugar y que todos los vecinos y habitadores del faltaban y estaban ausentes de dicho lugar y sus términos, y que en quanto ellos se ofrecían juntos y aparejados a prestar la homenajes de fidelidad a dicho señor obispo en la forma acostumbrada y el dicho Juan Thomás Pérez, procurador sobredicho. Oída la dicha relación en fuerza de dichas letras, y continuando las susodicha posesión, se asentó en un banco de piedra que en la dicha calle había y, estando asentado, los dichos Géronimo Ferraz, Bayle y Juan de Tolo Jurado de dicho lugar de Murilllo, en sus nombres propios y en nombre y voz de dicho Concejo, en la forma y ceremonia acostumbrada juraron por Dios sobre la Cruz en poder y manos de dicho Procurador, y en fuerza de dicho juramento dixeron que en sus nombres propios y como concejantes de dicho lugar y en nombre y voz de dicho Concejo y singulares personas, vecinos y habitadores de dicho lugar de Morillo, dixeron que prestaban, como de hecho prestaron, los homenajes de fidelidad al dicho su Principal, como fieles vasallos suyos y que obedecían y obedecerían sus órdenes y mandatos como a señor temporal sobredicho...”.
Como último ejemplo de este "desacato" a la autoridad, nos trasladaremos a Urmella. Llegado el momento de reunirse con el Concejo General para el juramento de fidelidad, el Procurador, el notario y su comitiva comprobaron que ningún vecino se presentaba, ni los jurados... Entonces:

“El dicho Procurador preguntó a una mujer que en dicho lugar había, si sabía adonde estaban el Bayle, los Jurados y los demás vecinos de dicho lugar y habiendo respondido en presencia de mi dicho notario y testigos infraescriptos que no había hombre alguno en dicho lugar por dicha ocasión, el dicho Procurador fue por tres o quatro casas que hay en él preguntando y investigando sus vecinos, y no habiendo hallado persona alguna protestó de que no estaba por él el no recibir dichos homenajes, sino por la sobredicha ausencia de los Bayle, Jurados y vecinos de dicho lugar”.
Una vez más, los documentos nos acercan a una realidad muy diferente a la que habíamos imaginado: a pesar de los miedos a la autoridad religiosa o civil (estamos hablando del siglo XVII) nuestros paisanos han encontrado siempre (o casi siempre) el modo de manifestar su voluntad y de hacerse oir, aunque sólo fuera con su silencio...


(Fotografías de: "El Esera, paisaje nevado" (Javier Fuster); M. J. Fuster (Senz); Seira (M. C. Carrera); Barbaruens (M. C. Carrera); Urmella (M. J. Fuster)




miércoles, 7 de diciembre de 2011

Pedro Enrique al Festival de Viña del Mar




Con la música a otra parte





El próximo mes de febrero de 2012, tendrá lugar en Viña del Mar (Chile) el importante Festival Internacional de la Canción, que se celebra allí cada año desde 1960. Para representar a España ha sido designado Pedro Enrique, que defenderá una canción de Alejandro Abad, importante compositor, productor y cantante.

Esta noticia, publicada en "El Cruzado Aragonés" del día 1 de diciembre, y firmada por Angel Huguet, tiene para nosotros un significado especial, pues Pedro Enrique López Rovira tiene un vínculo familiar con nuestro pueblo. Y es que, el cantante de moda, es hijo de María Asunción Rovira Serena y nieto de la señora Pilar Serena (de la familia Serena de Campo), por lo que ha estado muchas veces entre nosotros.

Le deseamos a Pedro Enrique mucho éxito en este Festival y, casi casi, estamos seguros de que algunos paisanos nuestros, de los que viven habitualmente en Chile, se acercarán a animarlo durante el Festival. Nosotros lo haremos desde Campo.


(Fuente: "El Cruzado Aragonés", Angel Huguet)

domingo, 4 de diciembre de 2011

Un suceso...




durante la construcción de

la carrretera de Graus a Campo


15 de Junio de 1884


"AUDIENCIA DE HUESCA: En el día 14 del actual tuvo lugar en esta Audiencia la vista en juicio oral de una causa procedente de Benabarre contra José Lagüens, capataz de la carretera de Graus a Campo.Hechos: En la mañana del 14 de Febrero último, a tiempo que José Lagüens se encontraba vigilando una brigada de peones en un trozo de dicha carretera, hizo una pequeña hoguera, y sobre su rescoldo puso una hoja-lata en forma de plancha irregular y sobre ella varios cartuchos de dinamita.
A poco de colocarlos, hubo de ausentarse del lugar de la hoguera, dirigiéndose a su casilla en busca de herramienta y a su regreso oyó una grande detonación y, dirigiéndose a la brigada y después al punto donde estaba la hoguera, viendo a un metro de distancia el cadaver del peón Bernardo Badía, que sin duda había ido a calentarse a la hoguera, por ser día de un regular frío, haciéndolo con tal desgracia que los cartuchos de la dinamita estallaron destrozando al Badía, cuya fisonomía apenas podía conocerse.
Lagüens, a nadie dijo que hubiera colocado los cartuchos de dinamita en la lata sobre el fuego, ni tuvo la precaución al ausentarse del lugar de la hogera, de decir a los peones que se hallaban a 7 ó 8 metros de ella trabajando, que no se acercaran a dicha hoguera.
El Fiscal de esta Audiencia, señor Tapia, formuló su escrito de calificación acusando a Lagüens como autor de un delito de imprudencia temeraria que a mediar malicia constituiría un delito grave, pidiendo contra él la pena de 5 meses de arresto mayor, accesoria y costas. El señor Gasós, letrado defensor del acusado, en su escrito solicitó la absolución de Lagüens por su falta de delincuencia.
Lo mismo el señor Fiscal que el letrado defensor, después de practicada la prueba, han sostenido las conclusiones de su respectivo escrito de calificación, haciéndolo con un excelente método, abundancia de doctrina y exponiendo datos acerca de la dinamita, que otro día publicaremos, que han llamado vivamente la atención del público que ha asistido a la vista.
Invitado el acusado Lagüens por el señor Presidente, a que si lo deseaba expusiera cuanto la convinere, manifestó que nada tenía que decir después de lo expuesto por su defensor, con lo cual se declaró concluso el juicio para sentencia. Lo que recaiga, la daremos a conocer a nuestros lectores".


(Fuente: "El Diario de Huesca", Hemeroteca "Diario del Altoaragón")

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La carretera de Graus a Campo


Una obra que tardó mucho años en hacerse



Transcribimos a continuación algunas noticias aparecidas en "El Diario de Huesca", a finales del siglo XIX, referidas a la carretera de Graus a Campo. Uno de los problemas que se desprende de su lectura es la escasez de mano de obra. Si al principio se decía que se daría trabajo a los que "reunan las condiciones necesarias", posteriormente se ofrecía a todo el mundo, como vemos en una serie de anuncios aparecidos a los largo del año 1884.
17-4-1879: "Desde el día de hoy se admiten braceros en las obras del trozo de carretera comprendido entre Graus y Campo donde se les satisfará a siete reales el jornal siempre que reunan las condiciones necesarias".
1-3-1882: "En el lugar correspondiente verán nuestros lectores un anuncio de la empresa constructora de la Carretera de Graus a Campo llamando trabajadores de todas clases para terminar en breve plazo lo que falta hasta Campo. El gran interés que entraña para aquella comarca la pronta terminación de la misma, nos mueve a unir nuestra voz a la del contratista excitando a los pueblos para que en vez de emigrar al extranjero, aprovechen en el patrio suelo las ventajas que les ofrecen los trabajos de las varias carreteras en construcción en nuestra provincia".
Enero de 1884:



4-8-1887: "Está ya muy adelantada la construcción de los trozos de carreteras de Graus a Campo y de Campo a El Run, vías en alto grado convenientes a la agricultura y al tráfico de gran parte de la alta montaña de nuestra provincia y a la fácil comunicación entre los partidos de Boltaña, Benabarre y Barbastro.
Los respectivos contratistas de estas obras señores Falcón y Cobos, Sres. D. Nicolás Culebras y D. José Mª Gaspar, son acreedores a los plácemes que reciben de los pueblos más directamente interesados en la conclusión de tan importantes mejoras, por la gran actividad que dan a sus trabajos y la exactitud con que procuran cumplir sus compromisos con la Administración.
Por circunstancias especiales la construcción de la carretera de Graus a Campo ha durado veintiseis años. Por fortuna no tardará dos meses a ser entregada al Cuerpo de Obras públicas, pero todos los cuantiosos gastos y grandes esfuerzos hechos para su ejecución resultarán en gran parte estériles, si no se completan con la inmediata contratación en pública subasta de las obras de los puentes de Murillo de Liena y Rialvo, indispensables para la facilidad y seguridad del tránsito".


(Fuente: "Diario de Huesca", Hemeroteca del "Diario del Altoaragón". Fotos gentileza de: Cristina Pauli, Graus; Ernesto Baringo, Puentes sobre el Rialbo, en Campo).


domingo, 27 de noviembre de 2011

Un testamento





Su última voluntad


La lectura de las disposiciones testamentarias de un paisano nuestro, en el siglo XVII, nos permitirá conocer algunos aspectos de la sociedad de aquella época, no tan diferente de la nuestra (en el fondo) como nos pensamos. Sí que nos sorprenderá, quizás, la preocupación y el interés del testador por asegurarse que se ofrezcan por la salud de su alma suficientes misas, responsos, etc. Y ya una vez arreglados los temas del cielo, pasa a los de la tierra... Entre las cláusulas dedicadas a ello, es curiosa la previsión del testador sobre el futuro de su viuda, en caso de que ella no se lleve bien con su hijo.

11 de Septiembre de 1653, en el lugar de Navarri
"Eodem die et loco que yo Ramón Franco, labrador vecino del lugar de Campo, estando sano de mi persona y por la gracia de Dios con mi buen seso, firme memoria y palabra manifiesta, queriendo prevenir el última día de mi fin y muerte por ordenación testamentaria, casando, revocando y anulando según que por tenor del presente caso revoco y anulo aquí ahora, de nuevo de grado hago y ordeno el presente mi último testamento y ordenación de mi alma y disposición de todos mis bienes en la forma y manera siguiente:
Primeramente, encomiendo mi alma a Dios Nuestro Señor Creador y Redentor de aquella, la cuál humildemente suplico que, por los méritos de su Sagrada Pasión, la quiera colocar con sus Santos en la Gloria. Amén.
Item, quiero, ordeno y mando que siempre que Nuestro Señor fuere servido de separar mi alma de este mi cuerpo, aquél quiero sea enterrado en el cementerio de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del dicho lugar de Campo, en la parte y lugar que están enterrados los antecesores de mi casa.
Item, quiero me sean hechos tres actos, a saber es: sepultura, honras y cabo de año y en cada uno de ellos me sean llamados seis clérigos y les sean dados a cuatro sueldos jaqueses y de comer.
Item, quiero, ordeno y mando me sea dicho y celebrado en dicha iglesia de Nuestra Señora de Campo por el Prior que es o será 
al tiempo de mi muerte de dicho lugar, o por su vicario, un trenteno menor y se le dé por la caridad acostumbrada.Item, quiero, ordeno y mando que en remisión de mis culpas y pecados mis coexecutores abajo nombrados hagan decirme cuarenta misas de requiem rezadas, cuanto antes puedan en donde les parecerá.
Item quiero y es mi voluntad que luego que yo fuere muerto, por dicho Prior o su vicario me sean dichas nueve misas de requiem rezadas, llamadas de la novena, y se le dé de limosna diez y ocho sueldos jaqueses, nueve obladas con nueve candelas.
Item, quiero y mando que por dicho Prior o su vicario me sea dicho un responso rezado todos los domingos del año de mi luto al tiempo del ofertorio, y se le dé y pague de mis bienes a dicho Prior la caridad acostumbrada.
Item, quiero sean pagadas todas mis deudas, tuertos e injurias, aquellos y aquellas que por buena verdad se hallare ser tenido y obligado, así con cartas como sin ellas.
Item, dejo por derecho de legítima herencia de todos mis bienes muebles y sitios a todos mis hijos e hijas, hermanos, sobrinos y sobrinas míos y a cualesquiere otras personas y parientes que en mis bienes y hacienda pudisen haber y alcanzar parte y derecho de legítima herencia, y a quien de fuero y derecho la deba, cada cinco sueldos jaqueses por bienes muebles y sendas arrobas de tierra en los montes comunes de dicho lugar de Campo por todo sitio, con lo cual quiero se tengan por contentos y pagados y que otra cosa no puedan haber ni alcanzar en dichos mis bienes, más de lo que por el presente mi última testamento les dejase.

Item, mando y quiero que Juana de Pueyo, mi mujer, siendo viuda honesta le dejo señora mayora y usufructuaria de dichos mis bienes y hacienda, con tal que haya de gastar el usufructo que de dichos mis bienes procedieren en mi casa en compañía y alimento de mis hijos y suyos. Y que en caso que mi heredero abajo nombrado no la tratase bien ni le acatase el respeto que a ella se le debe, en tal caso, por no buscarle disgustos se hubiese de salir dicha mi mujer de casa, quiero y es mi voluntad le hayan de dar y dé dicho mi heredero infraescrito cada un año para su sustento de ella cincuenta libras jaquesas durante su vida natural, y si ella quisiere estarse apartada en dicha mi casa, lo pueda hacer y se le haya de dar la misma cantidad y un aposento en donde ella pueda estar y habitar honradamente.
Item, quiero y es mi voluntad que Pedro Franco, Francisco Franco y a Viturián Franco, mis hijos, a cada uno de ellos les sean dados a cada uno sendos bimardos (novillos) para principiar de cabalear. Y que mi hijo Ramón Franco, haya de ser y sea sustentado en los estudios a poder de dicha mi casa hasta ser ordenado de misa, contando de que emplee bien el tiempo en los estudios. Y no queriendo ser clérigo, se le haya de dar también un bimardo y no otra cosa.
Item, dejo y nombre en heredero universal de todos mis bienes así muebles como sitos, donde quiere habidos y por haber, a Juan Franco mi hijo, para hacer de aquellos a su voluntad cumpliendo lo que por el presente mi último testamento mando y ordeno".
(...) Y así sigue el testamento, con algunas disposiciones más, como la de nombrar el consejo de familia "Dejo ejecutores de mis hijos y exoneradores de mi alma y conciencia al Licenciado Francisco Pueyo, mi cuñado, a Juana de Pueyo, mi mujer, a Nadal Franco y a Antón Franco, mis hermanos, vecinos del lugar de Campo". Y a los que da la facultad de: "Y que faltando yo y dicho Juan Franco, mi hijo y heredero muriese, en tal caso dichos mis ejecutores arriba nombrados puedan nombrar y elegir en heredero de mis bienes a otro hijo mío, aquél que será más apto y conveniente para mantener y gobernar dicha mi casa".

(Fotos gentileza de: Interior iglesia, Cristina Pauli; Cipreses cementerio nuevo de Campo, Antonio Castel; Oleo de La Viuda, Ramón Casas).


jueves, 24 de noviembre de 2011

Profesión: comerciantes



Ir de tiendas

En Campo siempre hubo mucha actividad comercial, que atendía las necesidades locales y también las de los pueblos de su entorno. Ofreceremos en este comentario datos de los comerciantes que hubo en el período comprendido desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Nos referiremos solamente a los que tenían un establecimiento, ya fuera taller o tienda, donde se vendía directamente al público. Aunque en el contexto que nos movemos, es difícil precisar la diferencia entre el taller artesanal y el denominado comercio, creemos que debemos incluir entre éstos a los alpargateros, sastres y hojalateros, pero no lo haremos con los herreros, pelaires, etc.
Hay que señalar que la implantación del sistema que actualmente conocemos como tienda, fue bastante tardío, y en las zonas rurales, todavía más. En tiempos pasados eran los propios artesanos los que vendían directamente los productos u objetos que fabricaban. El que necesitaba comprar alguno de sus artículos acudía al taller del artesano y allí veía qué es lo que fabricaba y examinaba si tenía algún trabajo terminado. Entonces, el cliente pasaba su encargo. En Campo, no obstante, podemos decir que ya en el año 1786, en el Censo de Floridablanca, se mencionan 4 comerciantes, aunque no sabemos si eso significa que disponían de un local abierto al público o se dedicaban a comerciar al por mayor. Si comparamos esa cifra de 4 comerciantes con la de otras actividades mencionadas en el mismo censo, 2 hidalgos, 2 estudiantes, 16 labradores, 6 jornaleros, 7 artesanos y 6 criados, podemos considerar elevado el número de comerciantes.


Entre las profesiones mencionadas en el Listado de vecinos de Campo del año 1890, encontramos los siguientes nombres de personas dedicadas a la actividad comercial: Joaquín Bertolín Clavera, 46 años, confitero; Vicente Capdevila Felip, 36 años, tablajero; Pedro Fillat Moré, 45 años, confitero; José Fuster Mur, 38 años, tablajero; Pedro Lacorte Selgua, 77 años, sastre; José Lacorte Vilaller, 51 años, sastre; Francisco Luengo Pera, 40 años, tendero; José Luengo Pera, 40 años, tendero; Joaquín Torrente Selgua, 61 años, sastre.
En el Censo Electoral de 1904, encontramos a: Miguel Blanch Galindo, 37 años, vive en la Plaza, comerciante; Ignacio Garcés Brualla, 28 años, c/ Prior, sastre; Francisco Luengo Pera, de 52 años, calle la Iglesia, nº 15, tendero; Ramón Mascaray Clavería, 51 años, Plaza, comerciante; José Mur Ariño, 47 años, c/ San Antonio, nº 26, carnicero; Jaime Mur Pueo, de 36 años, calle de San Antonio, nº 3, tendero; Manuel Puyalto Aventín, 27 años, calle Medio, tendero.
En el Censo Electoral de 1910 figuran: Ramón Auset Peired, 29 años, vive en la Plaza, nº 1, comerciante; Miguel Blanch Galindo, 33 años, Olaza, nº 8, comerciante; Joaquín Castel Barrabés, 28 años, Plaza, nº 10, sastre; Beltrán Lafont Lafarga, 39 años, c/ San Antonio, 24, calderero; Juan Laforga Dafis, 29 años, c/ San Antonio, 24, calderero; Santiago Laforga de Juan, 29 años, San Antonio, 24, calderero; Marcelino Laforga Dafis, 27 años, C/ San Antonio, 24, calderero; Alejo Lailla Lailla, 49 años, Iglesia, 13, calderero; José Lailla Lailla, 52 años, c/ Iglesia, 13, calderero; Francisco López Cardiel, 28 años, San Antonio, nº 9, comerciante; Francisco Luengo Pera, 60 años, calle del Medio, 21, comerciante; Ramón Mascaray Clavería, 57 años, Plaza, nº 1, comerciante; José Mur Ariño, 49 años, San Antonio, nº 15, carnicero; Jaime Mur Pueo, 43 años, Iglesia, nº 9, comerciante; Manuel Puyalto Formen, 56 años, Plaza, nº 17, comerciante; Víctor Sancha Cobos, 44 años, Plaza nº 8, comerciante. Estos datos del Censo hay que tomarlos siempre con cierta precaución puesto que no siempre corresponden exactamente a la realidad y, p. e., suele haber errores en la edad de las personas, direcciones, etc. Por ejemplo, en este censo hemos observado que no aparece como comerciante el Sr. Santiago Laforga que, sin embargo, como podemos comprobar por la foto del papel timbrado de su negocio, en esos años sí que tenía abierto al público un establecimiento.
Examinando el Censo Electoral de 1930 (con las rectificaciones del 1931), apreciaremos un notable incremento de comerciantes: Ramón Auset Mascaray, 25 años, c/ Nueva, 20, comerciante; Ramón Auset Peiret, 30 años, Plaza, nº 7, comerciante; José Ballarín Luzaga, 36 años, Medio, nº 3, comerciante; Julio Benedet Sazatornil, 37 años, Plaza, nº 10, comerciante; Miguel Blanch Galindo, 54 años, Plaza, nº 10, comerciante; Elías Boj Peiret, 40 años, Medio, nº 5, comerciante; Juan Brunet Campo, 42 años, c/ San Antonio, nº 11, comerciante; Mariano Canales Peiret, 58 años, c/ San Antonio, nº 18, comerciante; Joaquín Castell Barrabés, 28 años, Plaza, nº 10, sastre; Francisco López Cardiel, 28 años, San Antonio, nº 9, comerciante; Antonio Ferraz Sacín, 42 años, Plaza, nº 14, alpargatero; José Guillén Palacín, 25 años, San Antonio, 10, zapatero; Ramón Mascaray Clavería, 75 años, Plaza, nº 1, comerciante; Bienvenido Mascaray Salinas, 28 años, c/ San Antonio, nº 1, comerciante; Manuel Mascaray Salinas, 36 años, Plaza, nº 1, sastre; José Mascaray Salinas, 65 años, 30 años, San Antonio, nº 1, comerciante; José Mur Cereza, 67 años, calle Prior, 17, comerciante; Joaquín Mur Güerri, 47 años, Plaza, nº 12, comerciante; Vicente Mur Larruy, 27 años, Iglesia, nº 39, comerciante; José Mur Mur, 38 años, Plaza, nº 11, comerciante; Joaquín Samblancat Costa, 56 años, c/ Medio, 8, comerciante; José María Sancha Blanch, 36 años, Plaza 5, comerciante; Víctor Sancha Cobos, 59 años, Plaza, nº 5, comerciante; Angel Sanz Gamiz, 62 años, Iglesia, nº 23, comerciante.

(Fuente: censos electorales y listado de vecindario)