sábado, 30 de junio de 2012

Sahara Colour Rice



segunda edición de
SAHARA COLOUR RICE

Bk-BEACH-CAMPO
7 DE Julio 2012

Solidaridad con el pueblo Saharaui: Exposiciones, Cortometrajes, Pasarratos infantiles, charlas divulgativas y actuaciones musicales


Precio de la entrada: 1 Kg. de arroz y una caja de colores

sábado, 23 de junio de 2012

Del Esera al Isábena a través del Turbón, saliendo de Campo

Un recorrido a finales del siglo XIX


El Instituto de Estudios Altoaragoneses de Huesca, publicó en 1991 el libro en el que Hèctor Moret i Coso reunía cuatro artículos de Pere Pach i Vistuer, publicados en el Boletín del Centro Excursionista de Cataluña, alrededor de los años 20. El título de dicho libro es “Pere Pach i Vistuer: Articles Ribagorçans i altres escrits”. El primer artículo de la edición que comentamos se titula “Excursió de l’Éssera a l’Isàvena a través del Turbó” y comienza con una referencia a Campo, que nos permitimos traducir del catalán al castellano.
Pere Pach i Vistuer nació en Roda de Isábena en 1862. Su padre también era de Roda y su madre de la Puebla de Fantova. Al morir el padre, Pere se trasladó con su madre a Barcelona, en el año 1874. Durante cincuenta y dos años ocupó el cargo de conserje del Centro Excursionista de Cataluña, participando en las actividades del Centro y colaborando con sus artículos en el Boletín del mismo.
“El macizo del Turbón separa las riberas del Esera y del Isábena. Es ese lugar la parte más estrecha del antiguo condado de Ribagorza, que queda delimitada por los ríos Esera y Noguera Ribagorzana, a una distancia de unas siete horas el uno del otro, siendo el Isábena el río que discurre por el medio de la comarca. Muy pocos son los mapas que describen los pueblos de estas riberas y pocos también los excursionistas que las han explorado. El trayecto más corto para ir de la ribera del Esera a la del Isábena es desde Campo a Villacarle, para lo que, pasando por el valle de Lierp, hay que contar de cuatro a cinco horas.
De regreso de nuestra excursión por el Pallars, Arán y Maladeta, el día 11 de agosto pasado, paramos en Campo, yendo a parar a la nueva fonda de Antonio Canales, situada en la carretera, modesta y muy recomendable.
Campo se encuentra a mitad de camino entre Graus y Benasque. Es una villa de unos 800 habitantes, situada en un amplio llano con extensos campos cultivados y a 732 metros sobre el nivel del mar, a la izquierda del Esera y a la derecha del río Albo. Tiene al norte la típica sierra de Cervín (1.696 m.), de amplios panoramas, aunque no se parece en nada, según Gourdon, a su hermana mayor, la altiva cima de los Alpes suizos del mismo nombre.
Las calles de Campo en general son estrechas, las casas miserables. En la plaza mayor se levanta una hermosa cruz románica, aunque la falta de cultura hace que la utilicen para sostener la iluminación eléctrica.
Su iglesia románica de campanario no muy alto, conserva muy poco de su antigüedad. Según consta en un pergamino de la ex-catedral de Roda, en el año 960 el obispo de aquella sede, Odesindo, hijo de Ramón y de su mujer Garsenda, condes de Ribagorza, mandó edificar una iglesia en la villa de Campo, que consagró en honor de la Virgen María, del arcangel San Miguel y de San Vicente Mártir.
Más tarde, dicha iglesia fue donada al abad del monasterio de San Victorián, que habitualmente elegía siempre como prior a uno de sus monjes.
Con fecha 29 de mayo de 1094, el rey Sancho Ramirez nombró rey de Sobrarbe y Ribagorza a su hijo Pedro y éste donó a Ramón Dalmau, obispo de Roda, la iglesia de Santa María de Campo, entre otras. Hoy pertenece al obispado de Barbastro.
En un documento fechado en Teruel el 1 de noviembre de 1297, firmado por el rey Jaime II de Aragón, se dice que, en agradecimiento a la obediencia prestada por los ribagorzanos y por la fidelidad con que éstos le servían, se concedía a los valles de Bardaxí y de Lierp el privilegio de celebrar feria o mercado perpetuo, todos los miércoles, en la villa de Campo. Actualmente, por falta de animales sólo se celebra una vez al año, en los días 18 al 24 del mes de octubre. De aquí el dicho “Campo, feria de fango”, por las lluvias que en aquella época acostumbran a caer. Cuenta con varias industrias, especialmente la fabricación de cucharas y otros objetos de madera.
Conserva en su término las ermitas de San Blascuto, que fue monje del monasterio de San Victorián, la de San Antonio Abad y la de San Sebastián.
El llano de Campo está rodeado de altas montañas de bonita silueta, no teniendo más salida que por la ribera del Esera. Al sur queda cerrado por la sierra de Murillo; al sudoeste por los Castellazos y Naspún; al oeste por la Fueva, Peña Montañesa y sierra de Lavien; al noroeste, a 2.910 m. de altura sobre el nivel del mar, formando barrera, el barranco de Collivert, se destacan las esbeltas aristas del altivo Cotiella; al norte la sierra de Cervín, de la que ya hemos hablado y al noreste se ve majestuoso el Turbón, sostenido por la sierra de Ejea.
Todas estas sierras, como hemos comentado anteriormente, han sido muy poco visitadas por los excursionistas, aunque tienen lugares dignos de ser contemplados y poseen, por tanto, muchos atractivos.
Hace algunos años (1889) que, encontrándonos con nuestro amigo Josep Llenas en el pueblo de Espés, hicimos la ascensión al Turbón, cuya cima está situada al sur de dicho pueblo. Mirando desde Espés, se ve que sobresale un vasto e imponente macizo, parecido a un tronco de roble roto, formando una masa gris que constituye, por así decirlo, el horizonte de Aragón. Dicen los aragoneses: “Turbón, centinela de Aragón” y con razón, pues sabido es que cuando el Turbón está nevado se distingue perfectamente desde el Puente de Piedra de Zaragoza, así como desde el portal de San Martín de Lérida.
Esta montaña es de muy fácil acceso, pero no por eso deja de ofrecer un panorama soberbio aunque sólo alcance los 2.500 m. de altura. La gente de los alrededores la señalan como observatorio magnífico, desde donde puede extenderse la mirada sin estorbo alguno, tanto por encima de las sierras secundarias que bajan y se escalonan hacia las llanuras, como hacia el dosel que forman las altas montañas pirenáicas, cubiertas de nieves perpetuas.
Recordando aquella ascensión y encontrándonos tan cerca, nos decidimos a escalar ese gran macizo y continuar nuestra excursión por la ribera del Isábena.
Preguntamos cuál era el mejor camino a seguir para llegar a la cima y nos aconsejaron que el mejor y menos cansado era el de Ejea, pues el de Bardaxí es más fatigoso y en el que es más fácil perderse. Nos decidimos, pues, por el primero.
Al día siguiente, de buena mañana, salimos de Campo pasando por delante de la capilla de San Sebastián, por un camino de herradura medio carretero, siguiendo la orilla derecha del río Albo, cuyas aguas proceden de la valle de Lierp. A treinta minutos de Campo, se deja a la izquierda un camino que conduce a los pueblos de Santa Maura y Biescas, y a los cinco minutos siguientes otro muy escarpado que llevan a la cuadra de Ballarín, al pueblecito de Aguascaldas y al valle de Bardaxí.
El camino que seguimos va planeando por la ribera del río, entremedio de huertos y, a quince minutos, cruzamos por una palanca el barranco de Ciallas, que al salir del estrecho valle se abre a través de la llanura gozoso de recobrar su libertad, uniéndose al poco tiempo con el río Albo, que deja sus aguas al Esera, debajo mismo de Campo.
En el valle de Bardaxí la vegetación forestal es más frondosa y no lejos de la palanca crecen algunos robles y unos cuantos pinos; un poco más lejos los árboles son más espesos hasta transformarse en bosques sombríos, alzándose hasta el puerto de la Muria y San Andrés, en dirección de San Feliu del valle de Castejón de Sos.
Continuando nuestro itinerario, el camino se remonta en dirección nordeste y poco después al este siguiendo el río a cierta distancia hasta que, más tarde, se vuelve a acercar a éste.
El camino sigue arduo y en algunos trozos es llano, entre garrigas y bojes destacando al otro lado de la ribera la escarpada sierra de Espluga, pueblecito que, situado a mitad de la cuesta, sobresale entre gruesos nogales y verdes prados. A dos horas de Campo, el valle se va estrechando y en algunos lugares el camino se abre a golpes de pico en la roca viva, o dibujado por encima de los pedregales que caen rodando de la sierra de Ejea y de los contrafuertes meridionales del Turbón. Entrando en el congosto de Ejea se destaca sobre la escarpada la ermita de San Antonio que domina la hermosa llanura de Campo, y el gran macizo del Cotiella. A la izquierda del camino y sobre éste, a poca distancia, se observa una gran hoquedad que llaman la cueva de las Cabañeras. Poco después, subitamente, nos encontramos con las primeras casas de Ejea y se nos ofrece a la vista el hermoso valle de Lierp, una amplia llanura, nacimiento del río que hemos seguido. Total, dos horas y media desde Campo.
Ejea es un pueclecito muy pequeño, cabecera del municipio del valle. Su iglesuela rural es de segunda y está dedicada a San Esteban Protomártir. Pertenece al obispado de Lérida y está enclavada a 1.085 m. sobre el nivel del mar. El valle de Lierp es la divisoria de aguas del Esera y el Isábena.
Este valle encantador está formado por los pueblos de Ejea, Espluga, Paderniu, Piniello, Serrat y Vilas de Turbón y cuenta con 225 habitantes.
Llegando a Ejea, lo primero que hicimos fue buscar un hostal con el fin de descansar, yendo a parar a casa de Sebastián Serena, persona muy simpática de quien ya teníamos muy buenas referencias.
Después de descansar un poco, salimos a dar una vuelta por los alrededores de la iglesia y, por unos caminos pedregosos, subimos hasta la capilla de San Antonio, para ver mejor la llanura de Campo que habíamos dejado. Visitamos también el pueblecito del Serrat, que dista unos quince minutos.
Habiendo anunciado nuestro propósito de subir al Turbón, fueron muchas las personas del pueblo se mostraron deseosas de acompañarnos y así formamos un buen grupo, compuesto por el rector mosén Arcadi Alemany, el señor Serena y su hija Pilar, el señor Ariño y su simpática hermana Consuelo, mi hijo y el que suscribe y, a las cuatro y media, saliámos de Exea en dirección noreste por el camino de las Vilas que pasa por el Serrat, atravesando algunos campos. Más tarde, se nos agregó el señor Garanto, uno de los principales propietarios de este valle”.

(Fotos gentileza de Angel Huguet Ascaso, José Luis Pallaruelo y José María Ariño Castel)

lunes, 18 de junio de 2012

Juegos de niñas


¿A qué jugábamos las niñas en Campo? Pues, hace unos años, nos divertíamos así:
- Saltando a la Comba: dos niñas "daban" a la cuerda, mientras otra u otras saltaban. Si había un grupo grande, lo más normal era que todas se pusieran en una fila, al lado de una de las que daban. El juego consistía en "entrar", dar un salto y salir, una detrás de otra sin perder comba. Bueno, la que marcaba la pauta de lo que se debía hacer (un salto, dos, tres, una canción, etc.)era la primera en entrar, que no sé si tenía ese privilegio por haber sido elegida por las demás o, simplemente, se había autoproclamado directora... o quizás debía el cargo al resultado de la suerte ("pito pito colorito").  La que se equivocaba o se enredaba con la cuerda, quedaba eliminada, y se seguía saltando hasta que sólo quedaba una, la ganadora. Había un repertorio de canciones para la ocasión. Una de las que no faltaba nunca era la de "Soy la reina de los mares y Vdes. lo van a ver". El punto álgido era la recogida de un pañuelo del suelo justo cuando se cantaba "tiro mi pañuelo al suelo y lo voy a recoger". También había otros cánticos que conllevaban alguna dificultad, como "El cocherito lere, me dijo anoche lere...", la saltadora debía agacharse justo en cada "lere", que era cuando las que estaban "dando" hacían un bucle en el aire con la cuerda, por lo que debían estar muy sincronizadas para que la que saltaba no acabara enredada con la cuerda. Con algunas canciones la cuerda se movía de otro modo, se arrastraba sobre el sueo sin levantarla, como ocurría con "Al pasar la barca, me dijo el barquero...".
- Corros: A las más pequeñas les encantaban los corros, ya fuera el "Corro de la Patata", el "Corro Chirimbolo", "El patio de mi casa". Para las mayores había otras canciones, como "Mambrú se fue a la guerra, que dolor que dolor que pena" y otros juegos que también se jugaban en corro. Por ejemplo, se ponía una niña en el centro y las demás giraban a su alrededor. La niña cantaba: "Yo soy la viudita del conde Laurel, que quiero casarme y no encuentro con quién". Y el resto del corro decía: "Si quieres casarte y no encuentras con quién, elige a tu gusto que aquí tienes quién". Y la niña del centro elegía, y así continuaba la canción, con otras estrofas.
Marro: Para jugar al marro se formaban dos equipos, que se ponían uno enfrente de otro a cierta distancia,  y cada uno de ellos trazaba una raya en el suelo para marcar su "casa". Entonces, no recuerdo muy bien los detalles, se trataba de "salir" al terreno que estaba entre los dos equipos, pero tenías que evitar que te pillara el "enemigo", porque si lo hacía te llevaba a su casa y te tenías que poner con los brazos en cruz, esperando que alguien de los tuyos fuera tan valiente para acercarse allí y tocarte la mano, con lo que te salvabas automáticamente y te marchabas a todo correr a tu casa, para poder volver a salir a la zona peligrosa, salvar compañeros y hacer preisioneras. Las prisioneras podían darse la mano entre ellas y entonces, cuando una compañera tocaba a una de ellas, podían salvarse todas, siempre que no se soltaran.
Juegos con una o varias participantes destacadas, como, por ejemplo, en el "¿Dónde están las llaves, matarile lire lire". En ese caso eran dos equipos, que iban cantando las estrofas de la canción de modo alterno. A la cuestión clave "dónde están las llaves, matarile rile rile" las niñas del otro grupo respondían "En el fondo del mar, matarile rile rile, en el fondo del mar matarile, rile rile ron...". A lo que respondía el primer grupo: "¿Quién las irá a buscar...?" y el segundo equipo respondía: "Las irá a buscar ...." (elegían a una niña), etc. Otros juegos tenían sus propias coreografías, con movimientos y gestos especiales, por ejemplo,  con la canción "Han puesto una librería, con los libros muy baratos, con los libros muy baratos...", para cantarse se hacían dos grupos que se ponían uno enfrente del otro, haciendo un pasillo en el medio, mientras iban dando palmas. Una de las niñas daba saltitos por el espacio central y, en un momento determinado de la canción, se colocaba delante de la compañera que había elegido y con las manos en jarras movía la cintura siguiendo el rítmo. La niña elegida tenía que hacer lo mismo y acabada la estrofa, entonces salía al centro para hacer ella los saltitos, sustituyendo a la niña que la había elegido.
Se jugaba a muchísimas más cosas: al "donplán", más conocido como charranca (había de dos tipos); a otro juego que algunas también llamaban marro, que se jugaba trazando sobre el suelo unos cuadros que había que saltar con los ojos tapados sin pisar ninguna raya, y también jugábamos a tiendas, al escondite, al chocolate inglés, a la gallinita ciega, a muñecas, al anillo... ¡a tantas cosas! 

miércoles, 13 de junio de 2012

De Zaragoza a Francia...


siguiendo el Esera, pasando por "el Ventamillo"...



Como soñar no cuesta dinero, mentes preclaras imaginaron muchas rutas ferroviarias para un área geográfica (Valle de Benasque, Campo, Graus, etc.) donde nunca ha llegado a circular un tren por sus parajes. Os transcribimos algunos párrafos del proyecto de la línea del Esera, que se publicó en "El Diario de Huesca" de 15 de Julio de 1916, dentro de una seríe de artículos que trataban de los "Ferrocarriles Secundarios por el Pirineo Central".
(continuación de números anteriores):
 "Después de pasar el ferrocarril del Norte y el río Cinca por una obra que también tiene bastante importancia, entramos en la cuenca del Esera, que puede seguirse por cualquiera de sus dos orillas.

Sigue el ferrocarril una hoya que llega a Santaliestra, donde se presenta el desfiladero llamado "Las Mosqueras" con un tunel cuya longitud no llega a 1.000 metros. Se extiende a continuación la hoya de Murillo de Liena y luego el estrecho de Castellazos de 1.000 metros escasos de túnel, para salir a la hoya de Campo y a continuación empieza la tremenda cortadura de aguas Salenz de cuatro kilómetros de extensión, pero que puede crearse en varios túneles no largos. Ensancha ligeramente el valle en las inmediaciones del lugar de Abi para presentarse a continuación el congosto de El Run o desfiladero de Ventanillo, se retuerce y culebrea, presentado una anchura que no excede de ocho a diez kilómetros y que exige un túnel de logitud próxima a tres kilómetros. A continuación se presenta el valle de Castejón de Sos amplio y fácil y que después de estrecharse algo, vuelve a presentarse ancho para llegar a Benasque. No es dificil tampoco la traza horizontal desde esta pintoresca villa hasa el túnel internacional, desde el que puede seguirse el valle de Lis para disminuir la pendiente, llegando a Luchón empalme con las vías francesas.
La detenida reseña que hacemos del trazado, más propia de un proyecto que de nuestra memoria, nos ha sido necesaria para entrar en la cuestión militar, de tanta o más importancia cuando se trata de unir dos pueblos, usn fuerte, viril con la seguridad de su poderío y el otro decaído y débil y que debe por lo tanto mirar a su vecino con recelo, en cierto modo justificado. Un escritor militar ha dicho que la Naturaleza es la gran maestra de estrategia y esta frase aplicada a la cuenca del Esera viene como anillo al dedo".
Y después de analizar las posibles tácticas de invasión de un hipotético enemigo, el cronista defiende la vía del Esera con este argumento:
"No es pues, el Esera, la línea lógica de invasión, pero aun suponiendo que para tal fin se utilizase sólo tenemos que recordar la reseña que hemos hecho del terreno para ver las condiciones en que el temerario ejército invasor se encontraría. Primero un túnel de 10.000 metros de longitud y del que como indicaremos más adelante, España puede dominar las dos bocas, después un valle angosto hasta Benasque, más tarde el tremendo desfiladero de Ventamillo de ocho a diez kilometros de anchura, con escapes completamente verticales que se elevan hasta la sierra de los Tozales (1.400 metros) por un lado y por el otro hasta Cotiella (3.000 metros) y por el si ésto aún no fuera poco, siguen los estrechos de aguas Salenz, los Castellazos, las Mosqueras y Congosto de Olvena. No se hace aquí la defensa con grandes campos atrincherados, no son necesarias las poderosas piezas de artillería moderna, basten los habitantes del país y, como dice muy bien Sichar, honda y puntería.
Cedemos la palabra a todos los técnicos militares que conozcan la cuenca del Esera, en la seguridad que han de opinar con nosotros que, el ejército que pretenda forzarla, es ejército que camina derecho al desastre (Se continuará)".
(Fuente "Hemeroteca Diario del Altoaraón", Diario de Huesca. Fotos gentileza de: "El Esera" de José Luis Pallaruelo, Murillo de Liena, de Ernesto Baringo). 


sábado, 9 de junio de 2012

Una carretera con dificultades

De Campo a Benasque

A finales del siglo XIX, la comunicación de algunos valles de los Pirineos con la tierra baja seguía siendo muy dificil y, en algunas épocas del año, resultaba casi imposible. Las carreteras se trazaban siguiendo los cursos de los ríos. El cauce del Esera permitió llegar desde Graus hasta Campo con relativa facilidad, pero para continuar la denominada carretera de “Barbastro a la Frontera” el terreno presentaba mucha dificultad. De hecho, el camino trazado hasta entonces para llegar a Benasque no permitía ni siquiera la circulación de carros, así es que todo, hombres y mercancías, debía ser transportado gracias a las caballerías. Uno de los tramos que parecían insalvables a la hora de determinar el trazado de la nueva carretera era el denominado paso de “Ventamillo”.
Con fecha de 13 de noviembre de 1875 se publicó en el n° 317 de la Gaceta de Madrid, el anuncio de la convocatoria de la subasta pública para la ejecución de las obras de la carretera de tercer orden entre Graus y la frontera francesa.  El Proyecto de construcción se presentó en 1878 y se comenzaron las obras, pero la compañía encargada de llevarlas a cabo rescindió el contrato, faltando por construirse algunos tramos que presentaban mayor dificultad. Con fecha de 26 de febrero del año 1897, las autoridades competentes del Ministerio de Fomento dispusieron que se procediera al “Replanteo previo a la subasta” de las obras de la carretera sección Campo a El Run, en el Paso del Congosto de Ventamillo. La orden se trasladó al ingeniero de la Demarcación, pidiéndole que elaborara el correspondiente presupuesto.
Queremos precisar que el hecho de que se pidiera un “Replanteo” significaba que ya se había presentado y aprobado un proyecto, pues replantear consiste en plasmar en el terreno lo que ya se haya representado en los planos, es decir, el proceso inverso a la toma de datos.
El ingeniero responsable contestó que antes de proceder al “Replanteo” y de presentar el presupuesto, quería aportar algunas explicaciones como complemento de las que había expuesto en la Memoria del Proyecto aprobado. El 20 de marzo de 1897 se trasladaron las observaciones del ingeniero a la Dirección General del Ministerio. Como explica al comienzo de su Memoria, el mencionado ingeniero de la Demarcación:
« En 19 de Junio recibí orden terminante de proceder con toda urgencia y, orillando las dificultades que se presentasen al Replanteo mencionado y en su consecuencia y, considerando como deber de la Jefatura encargarse directamente de un trabajo que ofrecía toda suerte de dificultades y peligros, formulé el presupuesto de gastos que juzgué indispensable y una vez aprobado, procedí a los trabajos de campo que me ocuparon hasta fines de Julio, y luego a los de gabinete que adjunto acompaño. Unos y otros requieren algunas explicaciones que con la mayor claridad posible intentaremos exponer :
En la memoria del proyecto aprobado se manifestaba que el contratista de la sección de Campo a El Run, practicó antes de la rescisión de la contrata trabajos en las partes siguientes: desde el origen hasta el perfil 304; desde el perfil 343 al 361 y desde el 459 hasta el final. Quedaban pues dos trayectos en los cuales ninguna obra se ha ejecutado y las que en ellas deben hacerse segregadas del primitivo proyecto, constituyen lo que se ha replanteado.
El trazado, que no debe olvidarse fue estudiado en el campo hace más de 36 años por el eminente ingeniero Don Ermesindo Canals, y cuyos datos fueron interpretados por el Ingeniero Don Joaquín Pano, que figura como autor del primer proyecto, lo intentamos restablecer sobre el terreno buscando las estacas o señales que, si existieron alguna vez, han desaparecido totalmente y tomando los rumbos y longitudes de las alineaciones este procedimiento nos conducía a la fijación de un eje que ni técnica ni económicamente podía constituir el de una carretera. En vista de estos resultados nos creimos obligados a estudiar una nueva traza que siguiendo en lo posible las inflexiones de la aprobada, enlazase a la vez los trabajos ejecutados por el contratista ».
Se desprende de la lectura de los párrafos anteriores que, así como el Replanteo para el primer trazado que faltaba concluir no ofrecía dificultades especiales y se podía llevar a cabo siguiendo el proyecto inicial, aunque con alguna modificación, no ocurría lo mismo para el segundo tramo, al que el ingeniero calificaba así:
«El terreno sobre el cual debe replantearse la segunda parte comprende primero una extensión en la que ninguna dificultad se presenta y después otra que ofrece trayectos que pueden clasificarse en: accesibles con penalidad; idem. con dificultad y peligros inaccesibles.
l
Claro está que con esta clasificación muy relativa no quedan bien deslindados los límites, pero intentando definirlos diré que considero accesible con penalidad todo trayecto que creo fue recorrido por el Ingeniero Señor Canals y por el que suscribe ; accesible con dificultad y peligro aquél en que según supongo, solo ha podido tomar datos aproximados uno de los dos, y que llamo inaccesible aquél en que imagino no ha penetrado ninguno de los dos.
Sólo por conjeturas puedo suponer lo que fue recorrido y verdaderamente estudiado al tomarse los primeros datos. Por mi parte, aseguro:
Que he recorrido y estudiado sin dificultad de ningún género desde el origen hasta el barranco de Avi, perfil 60.
Que con penalidades por lo accidentado del terreno en algunos sitios y por la espesa vegetación en otro, he podido tomar datos muy aproximados desde el barranco de Avi al perfil 87; del perfil 111 al 127; del 137 al 169 y del 170 hasta el final.
Que venciendo grandes dificultades y corriendo verdaderos peligros he tomado datos que pueden considerarse exactos para el plano y perfil pero croquizados en parte para los perfiles transversales desde el perfil 87 al 111 y desde el 127 al 136.
Y que no he recorrido por absoluta ni posibilidad material dados los medios con que contaba, desde el perfil 136 al 137 y del perfil 169 al 170, por más que entre los dos primeros he tomado algunos datos que me permiten fijar con bastante aproximación los del trazado cuyas referencias han quedado señaladas sobre el terreno… ».
Sigue la descripción técnica del terreno que hace el ingeniero, en la que intercaló párrafos como el siguiente, en el que se muestra su disconformidad con el proyecto aprobado anteriormente y se resaltan reiteradamente las dificultades del terreno:
«El perfil longitudinal de este trayecto difiere muchísimo del aprobado, que en verdad da una idea muy errónea de los accidentes del terreno y, todavía diferiría más si se hubiese representado con las ordenadas en los puntos nivelados».
Desde el perfil 136 al 137 no pude seguir el curso del río: en el país se cuenta que una vez lo intentaron unos navateros y desaparecieron tres. Por rodeo y tomando referencias intenté una mediación aproximada… ».
« Desde el perfil 169 al 170 no he podido penetrar: en la parte contigua el 169 tengo algunos motivos para suponer que si en los primeros estudios llegaron a este perfil, no avanzaron más por la ladera, pero por el extremo opuesto no negaré que en el estiage del río quizás pueda recorrerse lo que dada la altura que tenían las aguas no he podido. En cuanto a penetrar en algún punto intermedio bajando por los barrancos que ofrecen dificultades casi insuperables, si lo hicieron lo dudo, pero yo en la seguridad de obtener muy pocos resultados no lo he intentado, accediendo a la resistencia que oponían los peones más conocedores del país ».
Aunque no nos detendremos en cuestiones técnicas, señalaremos, no obstante, que el ingeniero consideró innecesario formular un nuevo presupuesto, pues estimaba que como quedaban tantas dudas por despejar no se podía precisar nada y hubiera podido resultar una cifra tan inexacta como la que ya había sido aprobada. Termina su informe así:
«Hemos procurado la mayor claridad en las anteriores explicaciones. De ellas y de las representaciones gráficas que acompañamos, pueden deducirse las dificultades que las obras presentarán, pero tenemos el convencimiento de que el interés de ellas es capital y de que sean cuales sean las dificultades deben abordarse, emprendiendo unos trabajos que han de dar por resultado obtener la comunicación de 17 pueblos de dos valles, que cuentan grandes elementos de riquezas, que actualmente se encuentran en absoluto aislados durante gran parte del año y que cuando se comunican con el resto de la Nación deben hacerlo con medios que repugnan a la actual civilización. Con mejor criterio e ilustración resolverá la Superioridad ».
En cualquier caso, las obras se emprendieron finalmente. El presupuesto que presentó el ingeniero de la Demarcación para el tramo de Campo a El Run fue de poco más de un millón de pesetas.
Cabe añadir que para llevar adelante los trabajos necesarios y, puesto que no había camino por donde pudieran pasar los carros para transportar la sillería y el material que se necesitaba, se empezó la construcción de dicho tramo de carretera simultáneamente desde los dos puntos extremos: Campo y El Run, avanzando hacia el punto medio del trazado. Según las previsiones se estimaba que se necesitarían tres años para completar las obras...
La carretera hasta Benasque no estuvo terminada hasta 1918. Por lo tanto, Campo vivió unos años de auge durante todo el periodo en el que fue cabeza de puente, para la construcción de la nueva carretera. Además de aumentar el número de habitantes se crearon los servicios necesarios para acoger a los trabajadores que estaban de paso y proliferaron en el término municipal de nuestro pueblo mesones, comercios, carreteros, etc.
Un vez acabada la fase de la construcción, que dependía de la logística de Campo, y cuando llegaron a su fin tanto los contratos de la mano de obra que trabajaba en ella directamente, como los empleos y negocios que se habían creado en torno suyo, empezó el éxodo migratorio en busca de nuevos empleos en otros lugares. Una muestra de esta emigración se refleja en este dato: entre los años 1900 y 1935, cincuenta y siete hombres nacidos en Campo se nacionalizaron franceses.

(Fotos gentileza de: 1 y 2, postales del Congosto del Ventamillo y carretera Seira de  E. y J. A. López; 3:  Vista de Barbaruens y Seira, de Marí Carmen Carrera; 4: Carretera de Seira de Cristina Pauli; 5: el Cotiella, de Angel Huguet; 6: Iglesia de Sta. María la Mayor, Benasque).

martes, 5 de junio de 2012

Coger fuerzas


Sopitas de leche ¿quién se las ha comido?

En los años de la posguerra, la alimentación que se podía permitir la mayor parte de nuestros paisanos no era ni abundante ni equilibrada. Y las deficiencias de la mala nutrición, se procuraban compensar con algunos remedios caseros, que trataban de aportar un poco de vigor a los organismos de los más jóvenes. Muchos padres tenían miedo de que sus hijos atraparan alguna enfermedad que ya se había sufrido en la familia, como la tuberculosis, la anemia, etc. y, en cuanto veían que los niños estaban inapetentes o presentaban algún síntoma de debilidad, intervenían rápidamente para tratar de remediar el problema.
Estas "medidas" de emergencia eran, fundamentalmente, la administración a mansalva de dosis de hígado de bacalao (parece ser que tenía un gusto malísimo) o de alguna de las múltiples quinas que se encontraban en el mercado (San Clemente, Santa Catalina, etc.), y éstas, por lo contrario, sabían muy bien, pues eran vino dulce.
En algunas ocasiones se recurría al Nestrovit, un chocolate con aportes vitamínicos que fabricó Nestlé a partir de los años 30 y que se anunciaba como un medicamento-reconstituyente. Era buenísimo (comparándolo con todo lo demás que se tomaba...) y el único problema que presentaba es que era un poco caro. Mi madre lo escondía "bajo siete llaves" porque, para mis hermanos y para mi era una tentación muy grande tenerlo al alcance de la mano ¡y no de la boca!
Aparte de eso, y como medida extraordinaria, cuando una criatura estaba verdaderamente lánguida se recurría a la famosa "novena de yemas", que se aplicaba siempre como último recurso, porque se hacían con huevos y los huevos eran caros. Tenían que tomarse las yemas nueve días seguidos, si no, no hacían efecto (vox populi). A los más pequeños se las preparaban batiendo la yema con azúcar, a la que se le añadía leche caliente. Las yemas había que batirlas un buen rato hasta obtener una bebida espumosa. Se tomaban siempre en ayunas. Eran bastante buenas, siempre que la persona que la había preparado se hubiera molestado en mezclarla bien, porque si la yema no estaba bien batida daba un poco de asco. También se podían preparar añadiendo café o incluso quina en lugar de leche, o con la leche.
El otro sector de la población, vulnerable a la mala nutrición, era el de las personas mayores, pero a ellos no se les daba Nestrovit, sino que se recurría a remedios más tradicionales y baratos. Mi abuelo, por ejemplo, se tomaba cada mañana en ayunas un "cacet" de vino caliente, acompañado de una tostada de pan ¡con ajo! Decía que el vino y el ajo eran los mejores medicamentos que había y que evitaban los catarros, reumas, mal de muelas y otros muchos problemas. A él no le fue mal la receta, porque vivió hasta los 90 años.

domingo, 3 de junio de 2012

Primavera en nuestro blog

flores de la montaña



Estas fotos tan bonitas nos las ha enviado Jose Murciano. ¡Gracias Jose!

viernes, 1 de junio de 2012

Capitulaciones matrimoniales

Un contrato de matrimonio del año 1556

Este contrato se firmó en Foradada el año 1556. El novio era de Bestué, valle de Puértolas, y la novia de Campo, por lo que parece ser que eligieron un lugar "intermedio" para formalizar su contrato de matrimonio. Leyendo dicho pacto sabemos que el novio actuaba en nombre propio, pero por parte de la novia hablaban y decidían su madre y su cuñado (que se apellidaba como el novio, del que probablemente era hermano o pariente). Estaban acompañados de familiares y amigos de ámbas partes.  
En nombre de Dios y de la Santísima Virgen Santa María, madre suya sea. Amén.
Matrimonio que ha sido tratado y por gracia de Dios por palabras de presente concluido y afermado entre los honorables Pedro Santesteban, hijo legítimo y natural y de legítimo matrimonio procreado de los honorables Pedro Santesteban y María Galizia, cónyuges del lugar de Bestué de la una parte y de María Ferraz, hija legítima y natural y de legítimo matrimonio procreada de los honorables Pedro Ferraz y de Joana Bonnet, vecinos del lugar de Campo del abadiado de Sant Viturián, de la otra parte.
El cual matrimonio no es hecho según Fueros de Aragón ni costumbres de Catalunya, sino según pactos y condiciones en la presente capitulación detenidas, ante parientes y amigos de las dos partes.
E primo, es pacto y condición entre las sobredichas partes que los sobredichos Pedro Santesteban y María Ferraz sean marido y mujer según la Santa Madre Iglesia lo tiene ordenado, y los bien aventurados apóstoles San Pedro y San Pablo lo confirmaron, diciendo que nos demos con ... y amor... (letra ilegible). 
Item, es pacto y condición entre las dichas partes que Pedro Santesteban en favor y contemplación del presente matrimonio trae unas casas y otros bienes, así mobles como sedientes, que tiene en el dicho lugar de Bestué de la Bal de Puértolas, los cuales bienes quiere aquí haber por nombrados y confrontados, como si los mobles por sus nombres fuesen nombrados y los sitios por sus confrontaciones confrontados.
Item, es pacto y condición entre las dichas partes que Joana de Mur y Antón Santesteban, madre y cuñado de la sobredicha María Ferraz contrayente, en favor y contemplación del sobredicho su matrimonio le dan de dote y ayuda cuarenta libras jaquesas, digo ochocientos sueldos, los cuales la sobredicha María Ferraz contrayente trae a la casa y poder del dicho Pedro Santesteban su marido, y los sobredichos su madre y cuñado prometen y se obligan de dar y pagar en las primeras tandas siguientes, a saber es luego de presente veinte libras, digo cuatrocientos sueldos, y las otras veinte libras como complimiento de los ochocientos sueldos de dote del presente día de hoy en un año.
Item, es pacto y condición entre las sobredichas partes que Pedro Santesteban da a su mujer María Ferraz las joyas y trenas de esposar acostumbrados de dar entre semejantes personas, con un paño de Contray.
Item, es pacto y condición que la sobredicha María Ferraz haya de ser vestida de bodas de paño de botiga bueno y honesto, a saber es una saya con sus mangas y unas faldillas y una mantilla o ropón, como les parezca, los cuales vestidos hayan de pagar por iguales partes los sobredichos Pedro Santesteban su marido, y su madre Joana de Mur y su cuñado Antón Santesteban.
Item, es pacto y condición entre las sobredichas partes que los sobredichos Joana de Mur y Antón Santesteban dan a la sobredicha María Ferraz su hija y cuñada una taza de plata de peso de seis onzas y una olla de peso de quinze o "seze" libras, y un largo de ropa de las piezas siguientes, a saber es: dos sobreteitos de lana y un cuadrado, dos lenzuelas, una cabecera y un sobrepallas, e más le dan una caja con su clavadura, unas toballas y otras menuderías acostumbradas de dar, las cuales taza y olla y el paño y otras cosas, trae a su casa del sobredicho su marido Pedro Santesteban.
Item, es pacto y condición entre las dichas partes que los hijos y hijas que el sobredicho Pedro Santesteban habrá del presente matrimonio, hayan de ser criados a poder de su casa y bienes, y las hijas casadas y dotadas.
Item, es pacto y condición que el sobredicho Pedro Santesteban pagnado que sea del sobredicho dote y taza de plata y olla de cobre y tergo de ropa y caja y otras menuderías, las asegura a la dicha su mujer María Ferraz especialmente sobre un campo blanco suyo que tiene en el lugar y término de Bestué, que confronta con vía pública y con campo de Sancho Galizia, en la partida donde dice “...” y en general sobre todos sus bienes muebles y sitios, habidos y por haber en cualquier lugar.
Item, es pacto y condición entre las sobredichas partes que si el presente matrimonio se acabara por muerte de quienquiera de las sobredichas partes, lo que Dios no mande, y se había de hacer “recobro” de los ochocientos sueldos del dote, los cuatrocientos sueldos se hayan de cobrar al tiempo del tal desgracia y del día de la desgracia en un año los otros cuatrocientos sueldos, a complimentar entre dichos ochocientos sueldos de dote y la taza de planta y olla de cobre y tergo de ropa y caja y toballas. Y otras menuderías se hayan de cobrar plata por plata, cobre por cobre y la ropa de tergo pieza por pieza, y pelo por pelo, y la caja y otras menuderías por la misma manera.
Item, es pacto y condición entre las dichas partes que si en esta presente capitulación había algo que fuese a engaño de alguna de las sobredichas partes, que dentro de un año y día haya de ser corregido y enmendado por ambas dos partes de cada una en las sobredichas partes, a desengaño de las dos partes.
Hecha fue la presente capitulación en el lugar de Foradada, a nueve días del mes de noviembre del año de mil quinientos y cincuenta y seis, la qual sobredichas partes y cada una de ellas por lo que cada su parte sesignar da, juramos de tener cumplir en presencia de los honorables Blasco de Mur, vecino del lugar de San Quilez, y de Arnal de Lamora estudiante del lugar de Navarri, y de mi Sebastián de Mur que la presente capitulación serví con voluntad de las sobredichas partes”.


(Fotos: Bestué. Iglesia de Foradada del Tóscar gentileza de "Casa Mur". Vista general de Campo de José Luis Pallaruelo)